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Las chispas que encienden el debate sobre el español

Ejotes, agujas, chauchas, frijoles verdes, navajitas y judías verdes son distintas formas de llamar en España y América a los ‘porotos verdes’, como decimos los chilenos. Una muestra de la variedad del español, que estuvo en el foco de atención esta semana. Animados diálogos, pero también fricciones, protagonizaron el encuentro en torno a la lengua.

‘Cádiz, salada claridad’. Así retrató el poeta Manuel Machado en el poema ‘Andalucía’ a esta soleada ciudad, situada en los bordes del Mediterráneo. Fundado por los fenicios, este puerto tuvo importancia durante la era romana y allí nació la primera Constitución española, en 1812.

Pero Cádiz sobresale, por sobre todo, por sus vínculos con América. Es conocida como ‘la más americana de las ciudades europeas’. Durante siglos, la ciudad recibió influencias americanas, como antigua cabeza de puente del comercio con América. Razón importante para que, dada la inestabilidad política de Perú, el IX Congreso Internacional de la Lengua (CILE) se trasladara a Cádiz, que fue capaz de organizar el encuentro en tiempo récord: solo tres meses.

Bajo el lema ‘Lengua española, mestizaje e interculturalidad’, más de 300 expertos intervinieron en esta cita y abordaron temas que fueron desde los indigenismos en el diccionario hasta el rap en español, incluido un posible diccionario gastronómico panhispánico.

Entre los temas controvertidos, el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, reconoció ‘la dificultad de desplazar al inglés y al francés de las instituciones europeas’, y el académico Darío Villanueva apuntó a los riesgos de la higiene verbal’, que afecta no solo al español. Hubo acuerdos, pero también diferencias, en este encuentro en el que participaron varios chilenos, como el escritor Carlos Franz, el historiador Iván Jaksic y los académicos Guillermo Soto y PatriciaStambuk

. Entre los temas debatidos, aquí damos cuenta de seis que generaron animados intercambios .

1. Español, ¿un término ‘viejito’?
El periodista y escritor argentino Martín Caparrós anunció, en la sesión inaugural, que ‘llegó la hora de pensar un nombre para esa lengua que no sea la del reino que la impuso a sangre y cruces’. Aludía al término ‘español’ , hablado hoy por más de 500 millones de personas. A juicio de Caparrós, es una palabra ‘peliaguda’ y ‘muy viejita’. Propuso sustituirla por el vocablo ‘ñamericano’ y relató que la ‘ñ’ fue acuñada ‘por monjes que se cansaron de escribir dos enes seguidas’.

‘Hablamos en hispanoamericano’, respondió a su vez el escritor mexicano Juan Villoro. Agregó que ‘estamos condenados a entendernos’ y que ‘todo idioma puede ser un recurso de dominio o liberación’.

‘Esta vez estoy en desacuerdo con mis amigos Caparrós y Villoro’, comenta Carlos Franz. ‘El inglés se llama así en todos los países que lo hablan y ninguno sugiere cambiar ese nombre porque originalmente fuera la lengua de Inglaterra. En lugar de caer en la moda de cambiar el nombre de lo que no nos gusta, deberíamos reforzar nuestra lengua para que nos guste cada vez más. Los hablantes de las distintas variantes del español deberíamos prestarnos y robarnos palabras con alegría e impunidad. Por ejemplo, en este congreso ofrecí la palabra chilena imbunche’, explica.

¿Cambiar de nombre las cosas existentes? ‘Creo que es una creencia mágica moderna, que cambiamos las cosas al renombrarlas, una idea simpática pero infundada por experiencia’, contesta el periodista Ramiro Villapadierna, director de la ‘oficina del español’ de la comunidad de Madrid. La de Caparrós sería, entonces, una de las provocaciones que sazonan estos encuentros, como cuando García Márquez propuso en Zacatecas eliminar las reglas ortográficas del español.

2. Alimentar la IA
Todos coinciden en que resulta ‘fundamental’ que el español se una a la revolución de la Inteligencia Artificial (IA). El problema de varias de estas aplicaciones, advirtió el director de la Real Academia de la Lengua, Santiago Muñoz Machado, es que ‘no usan el canon panhispánico de la lengua, sino el de Silicon Valley’.

Además, el desafío de alimentar la IA con todo la diversidad del español parece ser mayor que con otras lenguas más estándar. La inteligencia artificial necesitará mucho alimento para que todo hablante del español se pueda dirigir a ella con naturalidad, teniendo en cuenta sus más de 20 variedades nacionales.

Según explicó en el encuentro Virginia Bertolotti, lingüista uruguaya, ‘el habla de la calle, el habla cotidiana, en el caso del español, que es una lengua de mucho espesor cultural, con una gran distribución geográfica, no necesariamente está capturado por el tipo de datos que se suelen utilizar para entrenar las inteligencias artificiales’. Argumentó que un remedio sería ‘sofisticar’ la gran cantidad de datos que la inteligencia artificial recoge de internet, a través de ‘muchos materiales que son pequeños corpus de especialidades, que hemos ido trabajando en investigación lingüística’.

Para Guillermo Soto, director de la Academia Chilena de la Lengua, ‘más que un obstáculo, es un reto: qué pasos debemos dar para que las distintas variedades del español vayan alimentando los sistemas de inteligencia artificial y estos puedan emplear dichas variedades en la comunicación’.

A juicio de Carlos Franz, ‘la lucidez de la IA depende de bases de datos que en nuestra lengua son más incompletas e inseguras. Basta ver las debilidades de Wikipedia en español. Debemos controlar las nuevas tecnologías si no queremos ser controlados por ellas una vez más’.

3. Los jóvenes y la lengua: Rosalía y C. Tangana
‘Hoy es fácil que una canción en español suene en cualquier emisora, de Shanghái a Vancouver, como durante 60 años ha sido normal que fuera en inglés al encender una emisora. Los jóvenes, cantantes o comunicadores de internet tienen una responsabilidad única y excepcional en esta difusión: su español marcará a una generación global más que las academias, las universidades o el Instituto Cervantes’, afirma Ramiro Villapadierna sobre el español en el ámbito juvenil.

Una de las críticas al Congreso apuntó a la poca presencia de especialistas menores de 40 años, que tienen mayor contacto con los nuevos giros del idioma. Un campo marcado por influencers o tiktokers de distintos lugares de América y España, que ‘polinizan’ la lengua.

Darío Villanueva, exdirector de la RAE, habló a WMagazín sobre los ‘nuevos tiempos del mestizaje de la lengua’, hoy vinculados a la música. ‘Por ejemplo, en el entorno de la canción urbana: el rap, el trap, el reguetón, incluyen aspectos de amalgama con el inglés y muchos de sus cultivadores son latinos, especialmente caribeños, aunque también los hay españoles, como Rosalía y C.Tangana. Desde el punto de vista lingüístico, un fenómeno muy interesante, pero no existe la seguridad de que arraigue lo suficiente para dejar su impronta y no sea desplazado por otra oleada o moda por venir’.

Y antes que la ‘perversión’ del lenguaje, entre los especialistas preocupa más la simplificación del español en las redes sociales y WhatsApp.

4. ‘Jáquer’ en vez de hacker
En Cádiz se anunció una nueva edición del ‘Diccionario panhispánico de dudas’, que aborda, entre otras materias, la escritura recomendada para palabras extranjeras. ‘Jol’ en lugar de hall, ‘jáquer’ en vez de hacker o ‘wiski’ por whisky son algunas de las proposiciones. Según Salvador Gutiérrez, director de este diccionario y del departamento de Español al Día, ‘si triunfan, bien, y si no, no pasa nada’, recordando que este diccionario no es normativo. Otras propuestas son ‘brauni’ para brownie o ‘baipás’ para bypass.Lo que se debatió y no entró a este diccionario fue la escritura alternativa ‘balé’, en vez de ballet.

‘A veces estas proposiciones no prosperan y a veces sí. Algunas equivalencias pueden parecer desafortunadas, porque ya nos hemos acostumbrado al vocablo extranjero. Y hay casos, como en Cádiz, en que la gente convierte un galicismo como garçon en gachón. ¡Y todo claro!’, agrega PatriciaStambuk

En todo caso, Gutiérrez señala que ‘la primera obligación’ de la RAE es ‘hacer propuestas de equivalencia’. En lugar de bullying se recomienda acoso escolar y para hall se propone entrada o vestíbulo.

5. Huella andaluza
El habla andaluza de Cádiz, con sus singulares vocablos, estuvo muy presente en el encuentro. El acento andaluz (que varía a través de Andalucía) también dejó una huella en el habla chilena, con nuestra tendencia a comernos las s’, así como decir ‘cansao’ en vez de ‘cansado’.

‘No solo el español de Chile, el español americano tiene impronta andaluza. La mayoría de los primeros conquistadores de América eran andaluces y los contingentes andaluces siguieron por mucho tiempo siendo los más importantes en los barcos que zarpaban de a España. No todos los rasgos del español de Chile son de origen andaluz, claro, pero su influencia es notoria todavía hoy. Un lindo ejemplo de esta presencia andaluza se ve en nuestra sopaipilla’, que compartimos con otros países sudamericanos. Como señala el lingüista Juan Antonio Frago, viene de la sopaipa’ andaluza’ , explica Guillermo Soto.

6. Identidad versus mestizaje
‘Este congreso fue bastante original e incluso audaz al escoger el mestizaje como su tema. La cultura contemporánea está dominada por políticas de identidad ansiosas de imponer léxicos separados para cada grupo. Pero las lenguas vivas siempre han sido mestizas, lo que significa mixtas, mezcladas. En especial, un idioma español cada vez más mestizo enriquecerá la comunicación entre naciones y grupos, aminorando los conflictos’, afirma Carlos Franz sobre este tópico, que generó múltiples conversaciones

A su vez, el director del Instituto Cervantes citó los esfuerzos de Andrés Bello por la lengua común. ‘Plena soberanía para cada nación, pero no pongamos en peligro el tesoro de una lengua que nos permite entendernos a tantos millones de hablantes’, argumentó García Montero.

El escritor peruano Alonso Cueto reivindicó la ‘impureza’ de una lengua y también recordó que ‘solo en Perú, 37 lenguas originales se han extinguido’. ‘Es evidente que el español no es uno y que cada país de nuestra América tiene su sello, sus voces, sus giros’, agrega PatriciaStambuk

. Recalca ‘la enorme preocupación por las lenguas nativas en peligro de extinción’ y reconoce que ‘el bilingüismo es un desafío, por sus escasos resultados hasta hoy’.

‘Gracias a la unidad en la diversidad, las peculiaridades chilenas de Neruda y Mistral y Parra pudieron leerse en todo el enorme espacio de nuestra lengua sin necesidad de traducciones. Pero hay nuevas amenazas: las redes sociales segregan los discursos; la enseñanza del español está en franca decadencia. Son razones adicionales para promover una lengua común. Es un requisito político esencial para una ciudadanía en la que participemos como iguales y con ánimo de entendernos’, concluye Carlos Franz.

Por: Elena Irarrázabal Sánnches
Periodista El Mercurio